para convertir electricidad en bits y bytes, y los protocolos para transportarlos de un lugar a otro a través de las líneas de teléfono. En 2016 ocurrió algo insólito. Las cinco empresas con mayor capitalización de mercado fueron todas del ámbito tecnológico: Apple, Google, Microsoft, Amazon y Facebook. Apple o Amazon podrían convertirse en la primera compañía en alcanzar un billón de dólares en valor de mercado (equivalente a un trillón de dólares en la escala corta usada en Estados Unidos). ¿Cuál es el común denominador? Todas explotan enormes cantidades de datos generados por plataformas propias. El extraordinario crecimiento de la monetización de datos detonó la inevitable de- claración por expertos en distintos ámbitos de que «los datos son el nuevo petróleo». En mayo de 2017, The Economist dedicó un artículo a argumentar sobre la analogía de los datos y el petróleo. En él se discute cómo Internet y los dispositivos móviles hicieron a los datos más abundantes, ubicuos y valiosos. Todos usamos múltiples plataformas donde dejamos un rastro de información, una huella digital. Estos rastros individuales acumulados generan auténticos océanos de ceros y unos que establecen patrones, hábitos, perfiles que los dueños de las plataformas pueden explotar a través de algoritmos de machine learning para predecir tendencias de consumo, automatizar procesos o hiperpersonalizar la experiencia del cliente. El artículo de The Economist también planteó el riesgo de que estos nuevos gigantes acumulen un nivel de poder superior al que tuvo Standard Oil a principios del siglo XX. Scott Galloway exploró con un poco más de profundidad las consecuencias tangibles de este poder en su libro The Four, publicado en octubre de 2017, en el que perfila indubitablemente el fin de la inocencia en cuanto dar al acrónimo GAFA — Google, Amazon, Facebook, Apple— acceso irrestricto a nuestros datos porque, en contraste con esta visión de los datos como petróleo, también hay algunas visiones que advierten que la analogía no es del todo adecuada. Adam Schlosser del World Economic Forum , en el foro en Davos en 2018, advirtió sobre las diferencias entre un recurso y el otro. El petróleo, dijo, es finito, y los datos, en cambio, se incrementan exponencialmente con el tiempo. El valor del petróleo está en su escasez y el de los datos en su abundancia y disponibilidad. El petróleo se usa una vez y los datos se UN CAMINO DE DOBLE SENTIDO 68
