Conforme se ha disparado la generación y almacenamiento de contenido digital en las últimas décadas, el volumen de datos que deben gestionar las distintas platafor- mas y aplicaciones de negocio se ha vuelto colosal. Además, la inmensa mayoría del contenido digital que se genera está fuera de la lógica de las bases de datos relacio- nales (como documentos de texto, correos electrónicos, contenido en redes sociales, fotos y videos). A esto se le llama datos no estructurados. La proporción comúnmente aceptada por los expertos en ciencia de datos es que, del total de datos digitales en Las FinTechs han desarrollado y ofrecen el mundo, solo 20 % está estructurado y, por ende, 80 % no lo está. toda una serie de herramientas En los últimos años, procesar los datos para alimentar aplicaciones con ellos ha re- y soluciones innovadoras gracias presentado dos retos: gestionar grandes volúmenes (big data) y procesar tanto datos a la democratización de la información, estructurados como no estructurados. al creciente uso de los APIs Una de las líneas de desarrollo tecnológico que más ha avanzado en los últimos años y al auge de tecnologías como para abordar estos retos han sido las aplicaciones basadas en algoritmos de aprendi- zaje (machine learning), una rama de la inteligencia artificial cuyo objetivo es crear blockchain. Esto, combinado con el programas capaces de generalizar comportamientos a partir de una información hecho de que otros tipos de actores suministrada en forma de ejemplos, es decir, procesos de inducción del conocimiento. tales como las poderosas GAFAs La inversión en IA en Latinoamérica se ha triplicado en los últimos dos años y (Google, Amazon, Apple, Facebook) sumará unos 42,000 millones de dólares en el 2020, de acuerdo con datos de IBM developerWorks. están empezando a ofrecer servicios financieros, contribuye al despertar En los últimos años las instituciones financieras han descubierto la riqueza potencial almacenada en sus bases de datos y han puesto en marcha la «gran estructuración» de los bancos. de sus datos (ver figura 7). Si lo pensamos un momento, así como Facebook tiene la información social, Google las búsquedas y navegación por Internet, Amazon las Christine Kenna compras y Apple el uso de aplicaciones móviles, el banco tiene todas las transaccio- Partner de IGNIA nes financieras con «metadatos» sobre cuándo, dónde y cómo las hizo el usuario. De lograrlo podrían estar a la par de los gigantes tecnológicos en la inteligencia obtenida acerca de sus clientes. No por nada Francisco González, presidente de BBVA, declaró en 2015 que «en el futuro BBVA será una empresa de software». UN CAMINO DE DOBLE SENTIDO 71
